Aikido

Etimológicamente la palabra AIKIDO (合気道) proviene de tres kanjis que quieren decir: AI (合), armonía, unión o amor; KI (気), energía o fuerza universal, y DO (道), vía o camino. De esta manera se conjugan las tres formas y, al transcribirlo al castellano, sería algo así como: “el camino de unificación del espíritu con el universo” también existen otras interpretaciones como “vía de la unificación con la fuerza universal” o también «camino de la armonía de la energía vital”.

Que significa aikido

Que es el aikido

El Aikido es un arte marcial de origen japonés, profundamente espiritual así como marcial, enmarcado en el Budo (武道), denominado como camino del guerrero, el Aikido es el budo del nuevo milenio, su fundador decía “Budo significa progreso constante y formación durante toda la vida”.

Más allá de su técnica, se representa como disciplina educativa de búsqueda y no como un conjunto de recetas con vistas a aplicaciones inmediatas. Encontramos su originalidad por la respuesta que ofrece al problema de la agresividad, considera el conflicto como una situación de comunicación, permitiendo a los implicados salir de la espiral de violencia.

“La victoria verdadera no proviene de vencer a un enemigo. La victoria verdadera viene de proporcionar amor y cambiar el corazón de un enemigo.”

Morihei Ueshiba

Tiene sus orígenes a principios del siglo XX, en los años 20, y fue fundado por el maestro japonés Morihei Ueshiba (植芝 盛平), después de la práctica intensa de diversas artes marciales. También llamado Ō-sensei (大先生), gran maestro, en señal de admiración y respeto, nació en la pequeña aldea japonesa de Tanabe en 1883.

Su objetivo es el control pacifico de las situaciones, su aplicación se puede realizar en todos los ámbitos en los que el conflicto este presente, abordándolo sin buscar la derrota del adversario, procurando siempre resolverlo disuadiendo de la intención agresiva (en caso de que la haya), buscando una solución en la que los implicados salgan ilesos.

La verdadera vía de las armas consiste, no solamente en neutralizar al enemigo, sino en dirigirlo, de tal forma, que abandone voluntariamente su espíritu hostil.

Morihei Ueshiba

En aikido no hay enfrentamientos ni competiciones organizadas porque no es un deporte, no pretende el enfrentamiento entre otros competidores, sino un progreso personal. Los practicantes se turnan siendo “vencedores y “vencidos”, por lo que es un proceso de cooperación en el que nos ayudamos a progresar.

Su parte marcial tiene una actitud primordialmente defensiva, inspirado en la filosofía de la no violencia. Este principio básico es no oponer resistencia, es un ceder con el ánimo de recuperar. Los ataques son absorbidos o usados para desequilibrar y hacen que la fuerza del adversario, en su inercia dinámica, sea usada en nuestro beneficio y contra el atacante. Las técnicas comienzan guiando el ataque, provocando un desequilibrio o aplicando un atemi (当て身), golpe rápido para distraer y disminuir la energía del ataque. Luego se ejecuta un control o una proyección para inmovilizar con efectividad al oponente causando ningún daño, o el menor posible.

“Herir a un oponente es herirte a ti mismo. Controlar la agresión sin infligir daño es el Arte de la Paz.”

Morihei Ueshiba

El Aikido es un arte marcial cuyo objetivo principal de la practica es vencerse a uno mismo en lugar de vencer al otro, expresado por Ō-sensei como Masakatsu agatsu katsuhayabi (正勝吾勝) que al trascribirlo al castellano seria algo como “La verdadera victoria es la victoria sobre uno mismo, aquí y ahora”.

Ō-sensei se refería con frecuencia a este arte marcial como el “arte de la paz” y definía el Aikido de la siguiente forma:

El Aikido es amor. Es el camino que conduce a nuestro corazón hacia la unidad con el espíritu del universo para completar nuestra misión en la vida ayudándonos a instalar en nosotros el amor y la reverencia por todo en la naturaleza.

Morihei Ueshiba

Si estudiamos detenidamente esta frase, encontramos que Ō-sensei tenia como objetivo final, conseguir mediante el amor, la armonía tanto interior como exterior con la naturaleza y con la sociedad que nos rodea.

La popularidad del Aikido tanto en Japón como en el exterior es un fenómeno posterior a la Segunda Guerra Mundial. Antiguos estudiantes del fundador, tales como Koichi Tohei, su hijo Kisshomaru Ueshiba, Gozo Shioda, Kenji Tomiki, Seigo Yamaguchi y otros, seguidos por sus respectivos alumnos, fueron los responsables del crecimiento del Aikido a nivel internacional.

“Desde ahora haremos la paz, que es el propósito verdadero del aikido.”

Morihei Ueshiba